El atuendo nupcial
Publicado por BlogNupcial 12 Marzo 2007 en General.
¿Quién no quiere ser la novia más bella y feliz del mundo? Pues bien, ha de considerar todos los aspectos que contribuirán a ello, dependiendo de su estatura, rasgos fÃsicos, gustos, presupuesto y sobre todo de actitud. Piezas como el ajuar, el velo o mantilla, los accesorios, el calzado, el peinado, maquillaje, van a jugar un papel importantÃsimo para que luzca ¡como una reina por un dÃa! Para ello, cuenta en la actualidad con opciones diversas para escoger y también de asesores de modas y eventos, de este tipo, que son de útil ayuda.
El ajuar de novia es el conjunto de ropa, lencerÃa, mantelerÃa, muebles y joyas que la novia tendrá en su nueva vida de casada. Para ello, su familia y amigos se encargan de asegurarle materialmente a la desposada, las cosas que necesitará. Esta costumbre antigua europea, protegÃa a la futura esposa, a través de la dote que pagaban los padres de esta al futuro marido, para aportar a los gastos de casa.
Antiguamente, las madres y abuelas eran quienes preparaban y guardaban con esmero el ajuar de la novia, y por otra parte, el novio, el dÃa del compromiso, hacÃa entrega a su amada del cofre de la buena esperanza, donde linos para la casa bordados por la madre del desposado en ocasiones, siendo un especial intercambio de prendas de familia.
Hoy dÃa, a que sean los contrayentes quienes velen por esta labor de acuerdo a lo que quieren para su nuevo hogar. Esto incluye sábanas, fundas, cojines, cobijas, juegos de baño, mantelerÃa, toallas, entre otras cosas útiles. Los regalos en las despedidas de solteros complementan el ajuar del siglo XXI, especÃficamente con prendas para estrenar en la noche de bodas y durante el viaje de bodas.
El liguero es una prenda Ãntima sexy y elegante para algunas, mientras otras la consideran poco prácticas e incómodas, cuyo fin es sujetar las medias. El liguero utilizado por las novias como accesorio y protagonista de un divertido show en algunas bodas, aunque pueda parecer una actividad de mal gusto, es una tradición originada en Francia (siglo XIV), de la cual se decÃa que traÃa suerte al correr tras la novia y quitarle el liguero como pudieran.
El traje de la novia es el vestido o conjunto que lucirá la desposada el gran dÃa de su vida. Antes se utilizaba de cualquier color, el cual la novia podÃa usar después en eventos especiales. La Reina Victoria de Gran Bretaña impuso el color blanco para las novias de la época, significando esencia de castidad, sencillez y pureza. De dos piezas o una; blanco, perla, beige, marfil u otro color atrevido; corto o largo, con mangas, cuello halter o strapless; lisos, con vuelos o picos; clásicos y conservadores o modernos y vanguardistas. Todos estos estilos pueden fusionarse a su medida y favoritismo, pensando en la comodidad para movilizarse, el tipo de boda y el lugar donde se llevará a cabo.
Para asistir a eventos formales nocturnos, lo más apropiado es lucir un traje largo de tonos oscuros, conservadores o coloridos lisos modernos, permitiendo destellos en aplicaciones o bordados y calzado alto. Si es campestre o playero para usar de dÃa, los estampados llamativos, de encajes o tejidos, frescos cortos o a media pierna con sandalias o taco bajo son preciosos en tonos claros.
El Velo de la novia: es parte del atuendo nupcial y su color debe ser el mismo del vestido para que luzca mejor. Esta moda la impuso la Princesa Eugenia en su boda con Napoleón, cuyo tocado llevaba una tiara de brillantes sosteniendo el largo velo; y lo popularizó la Princesa Augusta de Gran Bretaña.
Antes se acostumbraba a llevar el cabello largo y suelto en señal de juventud e inocencia y se impuso para ocultar a la novia de los malos espÃritus, que quisieran ocasionarle daño a los recién casados, además de simbolizar originalmente el apartamiento de la vida exterior, la virginidad, la modestia y la virtud de la novia. En las culturas orientales se llevaba el velo, para ocultar el rostro de la novia frente al novio que nunca la ha visto, hasta el momento que a él se le permite levantarlo.
La idea de llevarlo en color blanco es por la pureza que simboliza, sin embargo, en otros colores se utilizan en otras latitudes de acuerdo a sus tradiciones, por ejemplo, negro por Mahoma o azul por la Virgen MarÃa o amarillo.
La mantilla es otra hermosa opción para lucirla en el tocado. Este tejido de encaje de origen español, está siendo muy usado por las novias de hoy, con delicados bordados sobre transparencias con detalles geométricos, florales, de fauna o como una red. Sin embargo, su uso es conocido en Italia, Francia y Oriente y tras su evolución desde el siglo XV, ha complementado la belleza de las mujeres con sus creaciones y diseños trabajados en hilo de seda, lino, algodón, plata u oro para destacar el dibujo.
Entre la variedad de puntos del bordado están el reconocido y codiciado encaje punto de princesa o de Bruselas, que tiene aplicaciones a mano de detalles de la naturaleza, con hilo fino sobre tul en algodón, siendo uno de los más finos de la actualidad producido en Bélgica, cuna del encaje donde las técnicas y los estilos han evolucionado fascinantemente. El punto de Flandes o Manilas ofrece un diseño de malla con hoyitos de formas geométricas, motivos naturales bordados con hilo más grueso sin relieve. El punto de Alenzón o de Francia presenta figuras muy naturales y el de Colbert grandes relieves de los dibujos.
El peinado de las novias además de lucir el color, volumen y brillo natural o el deseado del cabello, puede ser adornado con destellos de brillantes, perlas, flores naturales, plumas o fibras presentes en tiaras, diademas, pinzas y peinetas. Lo que mejor le adecue a su rostro, el vestido que llevará, el tipo de cabello podrá saberlo con sus estilista o peluquero de confianza, además de la hora de la ceremonia y el estilo de la desposada. Es común que luzcan el cabello recogido con un moño, a media altura o suelto al natural. La tendencia es llevar tonos marrones, la soltura, naturalidad, portar delicados detalles brillantes y coloridos como tocado.
Gráfica tocados tomar dos piezas
El maquillaje es esencial para destacar los rasgos más lindos del rostro de la novia, iluminándolo sin caer en tonos recargados ni exageración de las facciones. Las más lindas novias son aquellas que usan tonos tierra, rosa y blancos difuminados a tono con la vestimenta y los colores escogidos para el bouquet y los accesorios. Es recomendable utilizar productos a base de agua y no de aceite, mate con sobrios nacarados o escarchados, colores claros sobre oscuros, realzar ojos y su color, armonÃa con el peinado y el vestido, utilizar un polvo suelto para aplicar encima del rostro maquillado, quitando el brillo y manteniendo aspecto aterciopelado, tomando en cuenta el momento de las fotografÃas, las emociones y la duración perfecta del maquillaje sin deterioros a la vista.
Lo más importante del calzado es que sea cómodo, del mismo tono que el vestido en cualquiera de sus modelos y texturas, bien sean sandalias, zapatos de punta, con tiras finitas, sujetadas al tobillo o sin talón. Algunas prefieren tener un par de zapatos confortables de repuesto, para lo cual es más recomendable que siempre mantenga su linda vestimenta, optando por comprar o mandar a hacer a su medida lo más delicado y suave para sus pies.
Y en cuanto a los accesorios, mientras más sobria luzca la novia será más elegante, realzando más su belleza natural, sin presentar bruscos cambios en su apariencia. Lo más utilizado en la actualidad son las tiaras y las diademas pequeñas, las cuales dan a la novia el simbolismo de ser reina por un dÃa, tradición de los pueblos de la antigüedad, con la idea de que tenÃa además poderes mágicos.
Pequeños zarcillos si lleva un traje con cuello alto y mangas; largos, si es escotado; una gargantilla si el cuello del vestido o conjunto lo permite sin quitarle presencia al diseño; los brazaletes o pulseras no son prácticos porque suenan o pueden dañar el traje o pasar a llevar a otra persona; ¡lo que debe brillar es el anillo de compromiso y la argolla de matrimonio! Recuerde que son un complemento no obligatorio en el atuendo nupcial.
La naturaleza pone el color y el aroma con las flores como accesorio en el tocado, en el bouquet, en los detalles decorativos, en delicados boutonniere y corsage, se adaptan al estilo de la novia y el tipo de celebración, a sus gustos y preferencias en colores, tamaños, aromas y formas.
La escogencia del color del bouquet es primordial, para hacer las combinaciones en cada detalle: tarjetas, mantelerÃa, flores, maquillaje, traje y la decoración. Los tonos blanco, perla o pastel trabajados en una misma gama hacen un delicado contraste con traje de novia, aunque otras prefieren jugar con llamativos y atractivos colores como anaranjado, morado, fucsia, rojo, amarillo y hasta coloreadas de verde y azul.
Fuente: El impulso digital
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